¿A qué le temes? ¿Cuál es tu idea del infierno? Cuando hablas, no sabes quién te está escuchando.
Debo aceptar de antemano que no soy fanática de la películas de miedo; rara vez logran asustarme y solo la música es culpable de mi corazón acelerado. Esta vez no hubo música escalofriante llena de bajos y percusión, sino agudos sonidos específicos: los guantes de caucho, gotas de ácido, chorros de sangre, el corte minucioso de unas tijeras… sonidos que no te aceleran el corazón sino que te llenan de angustia.
La bella Jennifer, una celebridad de profesión, se despierta al graznido de las gaviotas a través de las ventanas y contempla el impresionante manto azul del cielo.Extiende la mano como para tocarlo y al instante desaparece - una simple proyección. Se encienden los focos y se puede observar una celda sin puertas ni ventanas. Está prisionera. ¿Qué es realidad? ¿Qué es ficción?
CAPTIVITY parece un largo capítulo de CSI, donde el malo siempre es el menos esperado y la víctima una hermosa y millonaria rubia. Jennifer, es capturada por una persona vestida de negro, que al igual que el villano del Inspector Gadget, solo se le ve la silla y el guante negro. Pero llega un punto donde la trama da un giro inesperado con el cual empiezas a dudar, al igual que el personaje, qué es realidad y qué es ficción.
¿Qué se puede esperar de un thriller psicológico, producido por rusos y americanos y dirigida por un inglés nominado dos veces al premio de la Academia?? CAPTIVITY… una mezcla de buena producción, extraña trama y excelente dirección.